El reencuentro de la promoción Jesuitas Alicante 1975 se convirtió el pasado 28 de febrero en una jornada cargada de emoción, recuerdos y complicidad. Medio siglo después de terminar sus estudios, antiguos alumnos del Colegio Inmaculada Jesuitas de Alicante volvieron a recorrer los pasillos donde comenzó una etapa que marcaría sus vidas. Hoy publicamos en CHICtrends el testimonio de Rafael Ferrándiz Gómez, uno de los protagonistas de este encuentro inolvidable.

Hoy publicamos en CHICtrends el testimonio de Rafael Ferrándiz Gómez sobre el 50 aniversario de la promoción 1975-76 del Colegio Inmaculada Jesuitas de Alicante. Una jornada cargada de emoción, recuerdos y valores que siguen vivos medio siglo después.
Una jornada llena de recuerdos, emoción y valores compartidos que demuestra que el paso del tiempo no borra las historias que nos marcaron para siempre.
Es imposible expresar con palabras el torrente de emociones y recuerdos que vivimos el pasado 28 de febrero, día que celebramos el cincuenta aniversario de nuestra promoción. ¡Y eso que habíamos tenido la experiencia previa del 25 Aniversario! Por mucho empeño que ponga en este resumen, nunca podré expresar con exactitud lo allí vivido.
Volver a caminar por los pasillos, volver a la iglesia y ver a La Inmaculada, al salón de actos (ahora dividido), a las aulas, al museo, al comedor y sobre todo a los campos donde tanto hemos jugado. Cuántas partidas de canicas, al “gua”, en el suelo, con las rodillas y babis llenos de tierra, cuántos partidos de fútbol en los que hacíamos “chapí-chapó” para elegir los equipos, con esas caritas de niños y pantalones cortos…
Infinidad de recuerdos se agolparon en nuestras cabezas, – Las bajadas por los pasamanos de las escaleras de la fachada por donde nos tirábamos como si fueran toboganes, -Las batallas con las bolas de los cipreses y los eucaliptus, -Los concursos de preguntas: “Romanos contra Cartagineses” -Los motes que les poníamos a los diferentes profesores y sacerdotes, … Imposible plasmarlos todos. Cuando el otro día, unos y otros, los íbamos recordando no pudimos reprimir una sonrisa cómplice. Un compañero venido desde Canarias me confesó que estaba como un niño con zapatos nuevos.
A los que hacía tiempo que no veíamos, tuvimos que darle la vuelta a su acreditación, para ver con quien estábamos hablando. Acordaros, en aquellos años nos llamábamos por nuestro primer apellido.
Está todo muy cambiado, pero la esencia permanece. No está la piscina, ahora hay un magnífico polideportivo. El campo de tierra, de piedras para ser más exactos (que nosotros conocíamos como “el campo de la primera”) se ha sustituido por una pista de atletismo. El estadio está totalmente cambiado, con ese césped artificial… Los que hemos sido futboleros (entrenados por el Sr. Quiles) podíamos presumir en aquellos años, que éramos el único colegio de Alicante que tenía un campo de césped para jugar al fútbol, aunque la palabra césped es un término muy amplio para definir el conglomerado de matojos y mochos de hierba que allí había.

Recordamos que el Sr. Villar, en la pista de atletismo, nos hacía sudar la gota gorda. Teníamos una de las dos únicas pistas de atletismo que había en Alicante en aquellas fechas, siendo Jesuitas el único colegio en tenerla. Muchas cosas permanecen, las canchas de baloncesto y los frontones entre ellas. Grandes partidos de front-tenis hemos jugado allí, en los recreos y los sábados y domingos por las mañanas.

sa del comedor del colegio durante la comida
Disfrutamos como niños cuando entramos en una de las aulas que todavía no han sido reformadas y que está casi igual que entonces, con su “encerado” y borradores (faltaban las tizas para escribir…), nos sentamos en los pupitres (como pudimos, porque nuestras “medidas” han cambiado) y nos hicimos las fotos más entrañables del día.
Somos de las primeras promociones que hicimos “COU”, antes estaba el “PREU”. Este dato sería irrelevante, sino fuera por el hecho de que ese fue el año que llegaron las chicas desde Josefinas, Jesús María, Teresianas… Ya os podéis imaginar la revolución que para los chicos eso supuso. Chicos de 17 años, no acostumbrados a clases mixtas, ni tan siquiera a tener profesoras (solo profesores y sacerdotes) y que, de golpe y porrazo, vengan “las chicas”, fue todo un acontecimiento. Con el tiempo y hablando con ellas, nos confesaron que les pasó lo mismo con nosotros, venían en las mismas circunstancias, profesoras y monjas, era otra época.
Si no nos han informado mal, somos de las pocas promociones que puede “presumir” de contar entre sus miembros con una profesora que ha trabajado en el colegio, hasta su reciente jubilación y con un sacerdote. Ella ha dado clase a nuestros hijos e incluso a algunos de nuestros nietos. Al verlo a él allí el otro día, detrás del altar, no pudimos evitar una sonrisa pensando que él, antes, estaba en “éste otro lado de la barrera”. He de confesar que se me pusieron los ojos vidriosos cuando al final cantamos el himno del colegio, “Peña y amplio horizonte…” (faltaba el Sr. Limiñana dirigiendo) En Mercedes y Manolo quizá se resume el espíritu que nos quiso transmitir el colegio: la educación y la religión católica. Bravo por ellos.
No puedo dejar de recordar aquí, a los compañeros de promoción y a los profesores y sacerdotes que nos han dejado. ¡Va por ellos este resumen! ¡Pero nos queda el hermano Meseguer! Ese día contactamos con él por video llamada y pudimos saludarlo.
Al final, los más “gamberros”, acabamos tomando una copa, compartiendo las experiencias del día y haciendo planes para el futuro.
En resumidas cuentas, para mí, ésta no ha sido una experiencia más, ha sido algo único, que no se volverá a repetir y que llevaré conmigo, dentro, para siempre. Animo a todas aquellas personas que estén leyendo esto (próximas promociones que vayan a celebrar) a vivirlo en primera persona.
Gracias a todos los compañeros por venir, a la Asociación de Antiguos Alumnos por su colaboración y a este Colegio Inmaculada que supo inculcarnos unos valores que han sido pilares en nuestra vida, por lo menos en mi caso.
Rafael Ferrándiz Gómez, Promoción 1975/76
En CHICtrends creemos que estas historias forman parte de la memoria de una ciudad y de una generación. Por eso abrimos este espacio para compartir los reencuentros de promociones escolares que celebran aniversarios significativos. Si tu promoción también ha vivido un momento similar y quieres compartirlo con nosotros, estaremos encantados de publicarlo.



